jueves, 16 de febrero de 2012

siniestro total la sociedad es la culpable

Siempre nos queda siniestro... que grandes!

Mi nueva casa....



Aquí las vistas de mi nueva casa, Velez, Santander, Colombia. Pueblo pequeño en zona de las FARC con los que espero no toparme mucho. Pueblo de montaña, tranquilo, tanto como que ahora me hago llamar MR. Relajo y es que si no igual me corto las venas.



El lugar no tiene un gran encanto, pero tiene paz, arepas, verduras baratas y muchos kilómetros para poder andar. Encima tengo un gimnasio al lado, con máquinas del 77, pero que a veces funcionan.



La gente es tranquila, diría que demasiado. Eso sí, interesados como casi todo ser viviente con el que me he ido cruzando en este país. Parece ser que palabras como amigos, favor, puntualidad, responsabilidad, están olvidadas dentro del diccionario colombiano. Es una lástima, ya que tienen mucho para disfrutar y para ofrecer, pero por la historia cercana, por los muchos gonorreas que hay por aquí o porque así nacieron, no pueden evitar ser de otra manera.



El sueldo de una panadera o mesera es de unos 150 euros al mes. De lunes a domingo y no falles que te dicen adios. Es evidente que no hay contratos ni seguros, eso es un ahorro para el empresario. La gente lo asume y vive, así van.

El cura del pueblo cobra un día de trabajo por bautizar, es buena gente,,, como siempre, robando lo que pueden a los pobres.

Las licencias de motos no son necesarias, ya que vas y las compras. Los titulos escolares más de lo mismo. Así se hace todo más fácil,,,,

Pero aquí estoy, con ganas de pasar un tiempo viendo el panorama que se avecina a España y si alguien me quiere dar trabajo... que hable o calle para siempre.










Reforma laboral

Ignorante en el tema, por desconexión y porque la poca información que me lleva es de los diarios online que parece que cada vez les cuesta más saber con quien casarse, excepto los de siempre, fieles a su más derecha de las derechas.
He leído algo y aunque poco puede interesar mi opinión, si quiero decir que muchas de las nuevas reformas son más que necesarias y convenientes.
Durante mucho tiempo todas las leyes se han dedicado a exprimir lo poco que tiene este país y ahora siguen haciendo lo que pueden por no haber buscado soluciones cuando se tenían que buscar.
Por ejemplo la ley aplicable hasta hace poco para abrir una triste y pequeña agencia de viajes suponía un capital social de 60.000 euros, avales y seguros por más de 450.000 euros y lo más importante rejas en todas las ventanas y no poder compartir despacho con ningún otro tipo de comercio. ¿donde estaba la lógica?. Esta ley era de principios de los 80 y así año tras año.
Cuando todo iba bien, a todos, nos dedicamos a jugar a lo que no eramos y a creernos en el derecho de estar entre las ocho países más fuertes del mundo. Es de risa.
Sin industria, sin empresas con potencial suficiente (que no sean las que se regalaron en su momento, como telefónica, iberia...). Sin investigación, sin dar nuevas oportunidades a las nuevas ideas, sin profesionalidad nos hemos dedicado a jugar al juego del capitalismo, en nuestro caso el capitalismo regalado. Así el paleta paso a ser constructor, el mecánico inversor inmobiliario, el estado a defender un sistema de funcionarios insostenible y sobre todo a cobrar mucho para que los pocos que querían trabajar, solo lo pudieran hacer pagando un exceso de dinero.
El pobre paso a ser rico, pidió prestamos hipotecarios a 20, 30, 40, 50 años...aprovecho para pedir más y comprarse un coche de esos pequeños y sostenibles, tipo 4 x 4. La gente calculaba cuantos meses tenía que trabajar para cobrar el paro o mejor, me despido y vivo de la renta que me da el estado.
La historia del capitalismo no es tan larga y es fácil saber que todos los ciclos económicos suben y luego bajan. Casi siempre por unos cinco años subía y luego bajaba para volver a subir.
Nuestro país, desde la última crisis del 1992 solo ha crecido y mucho.
En todo ese tiempo, insisto, poco ha pasado. Si se han privatizado las pocas empresas que teníamos y hemos permitido sin control una inmigración necesaria, pero ilegal a todas todas.
Seamos realistas, no culpemos a los que vinieron a hacer los trabajos que nosotros ya no estábamos dispuestos a realizar. Tampoco culpemos a los políticos, pues NO DEJAN DE SER UN REFLEJO DE LA SOCIEDAD QUE LOS MANTIENE. No culpemos a los bancos cuando aunque sin control nos vendían lo que fuera, quienes comprabamos eramos nosotros. Tampoco pensemos que movimientos como el del 15M pueden cambiar algo.

Estamos en un sistema capitalista. Un sistema que como estado nos tiene pillados de las pelotas, con créditos y deudas con "europa" y con la misma medida o más con el FMI (fondo monetario internacional) o sea... mundo made in usa.

Hemos estado todo ese tiempo durmiendo, viviendo de ese supuesto sistema de bienestar sin tener ni idea que el capitalismo es mucho más. Tanto como para tener el valor de bajar los precios de los pisos al máximo, duela a quien duela. Tanto como para tener el "despido libre". Tanto como para eliminarnos ese gran sistema de seguridad social que teníamos y que está muriendo.

Eso es el capitalismo. Sobrevive el más fuerte, el más listo, el más tramposo y el que tiene padrinos.

Así, quejas ahora después de todo lo pasado están fuera de lugar.

En Diciembre, en Barcelona, hora punta, con la moto y casi solo por la gran vía... ¿que no se puede mover el coche de las casas porque ya no hay dinero para gasolina?

Juega, juega con fuego que seguro que te quemas.

No sé puede vivir fuera del sistema, pero si se puede ser razonable con las necesidades y nuestro sistema, el que manda, no dejará de ganar dinero, eso es seguro.

Un alpinista le cuenta a un niño, "mira, subí esta montaña y batí el record" y el niño le contesta "¿y también subió tu ego? ¿tenías mucho que demostrar?

No soy un cabron pensando que la nueva reforma esta bien, solo digo que el sistema económico al que pertenecemos lo necesita y por desastroso que nos parezca, somos nosotros los que siempre nos dejamos llevar por esos pocos y que con unas limosnas de vez en cuando nos dejan contentos. La vida debe de ser mucho más.