martes, 17 de julio de 2012

Últimas noticias desde Medellin

Llevo tres días ojeando el diario y ahí te dicen, sin verlo, sin quererlo, sin ni si quiera saberlo "NO SALGAS A LA CALLE". Claro que la gente aquí tiene que salir, toca hacerlo pero los sucesos que aquí pasan están como algo muy normal en las vidas de las personas. 
No voy a transcribir el diario, ¿para qué?, solo doy alguna pista para que cada uno se haga a la idea. 

- Bus público a tope de gente tiroteado por un sicario. Se salvaron quienes saltaron por la ventana del bus.
- Dos agentes anti-drogas muertos a tiros en su coche en pleno centro de Medellin. Fueron más de 50 disparos. 
- Bus público volcado por los socabones en la carretera.
- Maestro ha violado a más de 14 niños.
- En los primeros 6 meses del año 107 mujeres (oficiales) muertas por sus maridos o parejas. (los maltratos y violaciones son tan comunes que no forman parte de las estadisticas)
- 59 mujeres de un barrio de Medellin han dejado sus casas por las violaciones y extorsiones de los combos o bandas armadas. 
- De tiroteos varios y más no hace falta explicar nada porque es demasiado común. 

Hoy se han enfadado conmigo por decir  "welcome to the jungle".... ya les gustaría a ellos vivir en una jungla de la naturaleza salvaje y no en la jungla humana en la que viven. 

Haciendo cambios en el Reino de la Crisis

Desde fuera del "reino de la crisis" todo se ve diferente o eso pienso, pero si puedo explicar como han ido cambiando los comentarios de muchas o casi todas las personas. 
Hablo de esas personas con las que en tiempos pasado discutía, hablaba o comentábamos sobre la política y la economía. 
Antes les iba bien, como a casi todos los seres humanos en el "reino de la crisis", pero hoy, deben por obligación modificar gran parte de su bienestar o cuanto menos están viendo como en cualquier momento ese bienestar puede retroceder y entonces es cuando se ven los cambios de los que hablo. 
Casi todos ellos critican la política y la economía, cuando hace solo unos años eran fieles defensores de sus leyes. 
No los critico, es lo normal, solo espero que esta nueva fase económica que la mayoría estamos viviendo no se nos olvide, como tantas veces pasa. 
No podemos ser críticos porque nos vaya mal ahora, debemos formar una ideología sólida, personal sobre que debería ser el mundo
Debemos darnos cuenta que desde que Philips y sus secuaces decidieron cambiar la edad de vida de su bombilla de "dura toda la vida" a "dura como máximo unos años" la economía cambió, nos creímos ricos y participes del bienestar de esa pequeña parte del mundo que la tiene y la realidad es que este sistema hace mucho que dejó de funcionar y demostró que solo beneficia a unos pocos. Hasta no quisimos ver que esa bombilla la tienen muy pocos. La ignorancia a la larga se paga, es un castigo.
Ahora estamos pagando todos los platos rotos de nuestra dejadez y esto es lo que no hay que olvidar. Todos hemos sido participes de este sistema, todos nos hemos creído ricos y a todos se nos olvidó pensar que el mundo no puede estar consumiendo continuamente. 
Que paguemos no lo comparto, pero se entiende hasta que este sistema decida morir, pero que nos carguemos los pocos y baratos beneficios sociales que existen es vergonzoso. No hay palabras para explicarlo. 
El Capitalismo a muerto, es una realidad, ahora solo hace falta ver hasta cuando debemos estar pagando esta situación, posiblemente hasta que esos cambios de esas personas que antes defendían y hoy empiezan a criticar sean lo suficientemente fuertes como para hacer desaparecer el miedo a perder lo que nunca fue nuestro. 

jueves, 12 de julio de 2012

Welcome to the jungle


Al llegar a Medellín pensé en la canción “welcome to the jungle” del Sr. Axel Rose.
Cuando pienso en una jungla me vienen a la mente ruidos extraños, animales desconocidos, miedo, laberintos sin salida, etc.
Una ciudad como Medellín, como la mayoría de las ciudades del mundo es una jungla. C
Claro que con algún pequeño matiz diferente, utilizando la ironía.
Los ruidos extraños de la jungla, aquí no son tan extraños. Ruidos del caótico tráfico. Música a tope por todas partes. Vendedores y sus micrófonos ofreciendo sus productos.
Los animales desconocidos no son tan desconocidos ya que todos son de la misma especie, aunque cierto que sin mucha relación entre ellos como ocurre en todos las grandes citys.
El miedo es como en las junglas y peor. El elemento sorpresa es constante, puedes morir atropellado, atracado por un taxista, degollado por un carnicero o baleado por error. Todo en un momento, como en las noches de la jungla donde el peligro es constante.
Los laberintos sin salida de la jungla son similares a los laberintos de los inacabables barrios que se suceden por la ciudad. No tienen fin o si lo tienen es la su propia jungla, así que otro símil más.
Hay muchas similitudes entre una jungla de la selva y una jungla humana como esta. Solo hay que saber cambiar los nombres y poner cada uno en su lugar.
Decir, que en la jungla los animales matan por miedo a ser comidos o para comer. Aquí, en las grandes ciudades las personas matan por falta de valores, por conseguir un nuevo celular o simplemente porque así se ven más fuertes.
Dicho esto, siempre he querido reencarnarme en otra vida en un “gato”, casero, gordo, relajado y amado, pero ahora ya no me importaría regresar a esta vida como cualquier animal de la auténtica jungla de la selva y no como cualquiera de los animales de la jungla urbana.
Esto no es una crítica a Medellín, esto es un repaso a todas las ciudades del mundo donde la humanidad no tiene cabida, la tolerancia no saben lo que es y el respeto parece ser una palabra que utilizaron los antiguos egipcios y que nunca más la palabra pudo evolucionar.