Son casi las 5m. Estoy en la Ceiba, Honduras. Llueve mucho, así que hoy será día de relax.
Me despierto con una imagen. Estoy celebrando una comida entre amigos, todos con pareja, todos con niños. Hablan de sus niños y yo, de nada. Con ellos no hay mucho que decir y es que escucho como hablamos idiomas diferentes.
Los miro y me gusta verlos entretenidos, ocupados, estresados y supuestamente felices. Es es lo que al menos reflejan.
Me pregunto ¿es necesario entrar en ese molde para poder tener una familia? Pánico me da andar por ese camino. Seguro que compensa, así dicen todos.
Pienso y me dejo otra pregunta ¿que responsabilidad tenemos ante nuestros hijos? ¿que y como debemos enseñarles? Mi respuesta es amarles para que aprendan a amar. Tenemos la responsabilidad de ser buenos (no en apariencia) para que ellos puedan serlo. Y debemos dejarlos crecer y nosotros disfrutar de ello.
Sin embargo este grupo de amigos, a los que conozco y quiero, educan a sus hijas como si fueran "barbie o la sirenita" y a sus hijos como a "kent o el príncipe valiente". Curiosa esta educación Disney. Ninguno de estos amigos pensará como yo, bastante tienen con servir a la ignorancia de su momento. Tampoco lo espero. Han elegidos sus caminos y aunque hable de ello, lo respeto y lo entiendo más de lo que este escrito pueda parecer.
Si hablara con ellos, unos me dirían "es lo que hay". Otros lo pensarían unos segundos hasta recordar su próxima "responsabilidad ante sus hijos y se les olvidaría el tema. Otros pensarán "este no tiene familia y por eso lo critica". Pero otro muchos me atacarían con una pregunta "que harías tú, "listo"?". El "listo", lo utilizarían menos, pero pasaría por la cabeza de casi todos ellos.
Mi respuesta podría ser defensiva "no lo sé y quizás por eso no tuve la imprudencia de tener hijos". También podría decir "este mundo no necesita más niños, los hay a patadas". Otras contestación más conciliadora "sí, quizás tengas razón" o "me faltó valor".
No hay una sola respuesta, cada uno tiene la suya o la que quiera creer que es la suya.
Posiblemente y hablando casi en serio diría.
Si uno es honesto, trasmitirá honestidad. Si es generoso, generosidad. Si es respetuoso con los demás y también lo será. Si es tolerante, creerá en la tolerancia. Y lo más importante, si es feliz, trasmitirá felicidad.
¿no es esto lo que nos gustaría enseñar a nuestros hijos?
Para educar con honestidad, generosidad, respeto y tolerancia, hay que serlo.
El clásico "hago lo que puedo" está bien, pero "haz lo que puedas por tí, para que luego puedas hacerlo mejor".
Cuento que me viene a la cabeza, a estas horas de la mañana ¿alguien puede enviar a un psicologo o un myolastan?
Cuento, pachotadas y como lo quieras llamar:
Papá está dando de desayunar a su hijo, de 6 añitos. Le corta el bistec para que así no aprenda a utilizar el cuchillo y el tenedor. En realidad no fué importante comer con las manos, porque ahora sí. Es broma. Aquí, lo que ocurre, lo importante es el tiempo. Son casi las 8am y tiene que dejarlo en el colegio en 40 minutos, lo que más o menos dura el atasco matutino. Papá piensa en ello y se dice "esta noche me sentaré con el a cenar y le enseñaré a utilizar los cubiertos".
Mientras los trozitos de bistec, el niño ve dibujos, con el control del televisor en su mano. Esto si sabe utilizarlo y lo aprendió solito.
El papá lo educa explicándole que nunca debe mentir, que diga siempre la verdad.
Suena el teléfono, es la suegra. Le dice que esta tarde no la podrá acompañar al médico ya que está con mucho retraso de trabajo y se quedará para avanzarlo.
El niño escucha la televisión, pero también a su papá.
EL papá le dice a "Borja MArí" (así lo podemos llamar), "deja la comida y toma 5 euros para que te compres lo que quieras a la hora del recreo. Coge tu bolsa. Borja se dirige a su habitación y obedece. Carga el bolsón. Pesa mucho, pero Borja Marí tiene suerte, mucha suerte. Tiene uno de esos bolsones de "spiderman" con ruedas, menos mal. Su mamá cuando lo compró le dijo a la dependienta que "si le comprará este, se podría romper la espalda".
Borja y su bolsón, andaron los 10 metros que hay entre su habitación y la entrada del parking, donde su papá lo recogió.
El día transcurre como cualquier otro día.
Hora de salida de la escuela. La mamá esta esperando a Borja, son las 6pm. Viene con el otro coche, el familiar se lo llevó papá.
Han sido 8 horas en el colegio donde todos esperan que les den una buena educación y por la que pagan casi 500 euros al mes. Eso sí, se nota. Su abuela esta muy contenta porque "el niño ya sabe hacer la raíz cuadrada de 1223. "que listo es mi niño y que bien le irá en la vida", así dice la abuelita.
En este día escolar, Borja a tenido una hora extra. Cada día hace alguna. Hoy a tocado Judo. Parece importante aprender Judo, pero creo que los "tiburones con los que se encontrará Borja durante su vida practican otras artes marciales". En realidad el Judo va bien por el horario de los Viernes de mamá, así pueden coincidir y lo puede ir a buscar.
Cuarenta minutos después llegan a casa. Borja arrastra su bolsón hasta el sofá ya está papá. Que sorpresa. Ha llegado antes de lo previsto. Está jugando a la play, con una cerveza y unas papas Lays. Borja agarra la gameboy y se sienta con él.
Su padres hablan:
mamá ¿como que ya estás aquí?
papa. Mira, he salido un poco antes de lo habitual.
mamá. ¿pero si mi madre me ha dicho que no la has acompañado al médico porque tenías que quedarte en el trabajo?
papá. Ya, era una excusa, quería descansar. Además que vaya tú hermana que tiene más tiempo.
mamá. Pues no me parece nada bien que mientas a mi madre y a mi hermana la dejas en paz, que bastante tiene con su suegro.
papá. Hoy es Viernes!!!.... día de la pizza (congelada y ultra rápida) ¿que te parece Borja?
mamá. Eres insoportable, me voy a cambiar. Yo quiero una de 4 quesos.... Borja ves a cambiarte y baja para cenar.
Borja.... sigue en su gameboy, anda despacio hasta su habitación, de 14m2. Paredes azules,dos camas, escritorio, computador, televisión, dinoraurios por doquier, una moto (con motor), una bici (sin motor), patín, patines, patineta...hay un montón de cosas que cuelgan del techo. Le ayudan a dormir, le relajan. Los pañales encima de la cama ya que a veces aún se hace pipí por las noches en la cama. Está todo en su sitio.
La culpable es Sindi, la boliviana que viene a limpiar 4 veces a la semana. Le ha dejado el pijama planchado encima de la silla.
Mientras se lo pone, se desprende de su gameboy y en ese momento piensa y se dice en voz alta
"cuantas cosas he aprendido hoy y cuantas más me quedan por aprender"
FIn
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