Estos son mis padres en una de las mejores fases de sus vidas. Sus vidas se basan en un silencio continuo, como en un monasterio budista, pero sin paz. Así están aquí las cosas.
Este silencio que roto unas horas al día por Belen Esteban o por algún partido de fútbol.
Bueno y aquí en la segunda mejor fase familiar, "comer como para ganar un campeonato". La china del wok, tiembla cuando nos ve llegar a todos juntos...
A la derecha la habitación donde duermo con recuerdos de todo tipo.
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