domingo, 11 de marzo de 2012

El periodo

No todas las mujeres son iguales, no todos los hombres somos iguales, eso está claro.
Entre sexos hay una gran diferencia, es evidente. Diferencias que llevan desde la astucia, la fuerza, las conversaciones, lo práctico, la forma de pensar, en como ver el final, donde está el principio, cual es el problema, emociones, violencia y un sin fin de formas diferentes de entender todo.
Los hay que piensan que solo son formas conceptuales de entender la vida y los hay que explican que las diferencias solo son culturales. A estos últimos les diría que me imagino que no han tenido relaciones o al menos no con el sexo opuesto.
Una gran diferencia, obvia, clara, es que las mujeres puedan quedarse embarazadas con un cuerpo preparado para ello. Es la vida o lo que entendemos como parte de la evolución humana.
El periodo, bendito periodo. Siempre presente en mayor o menor medida. A las mujeres, por lo general les suele dar rabia que se pueda hablar de ello desde un punto de vista masculino, pues está claro que no podemos entenderlo como lo puedan sentir ellas.
Pero claro, lo vivimos, lo sentimos, lo olemos, lo vivimos y por lo tanto, tenemos el derecho de poder definir con nuestras palabras.
El periodo para los hombres o cuanto menos para mis letras, son unos días donde el hombre debe ponerse a prueba, debe llevar su paciencia a límites a veces insospechados y no sirve error pues aunque no exista, se creará.
La mujer, por sus cambios hormonales, por un estado que me imagino que casi ninguna le gusta pasar, le cambia el humor, se vuelve irritable, saca las situaciones de contexto, las agranda, las agraba y hasta se las imagina.
Sé que decir esto, no gusta, pero es una descripción de lo que creo que muchos hombres vivimos durante estos días.
La mujer, dice, no puede controlar estas emociones exaltadas, terribilizadas y tenemos que entender que así es, pues fácil no debe de ser tener un cambio tan brusco dentro del cuerpo de uno.
Ahora, yo me pregunto ¿entienden las mujeres que los hombres tambien las sufrimos?. En el momento está claro que no, puede en muchos casos más su estado hormonal que no la lógica, que ya de por sí suele ser diferente a la de los hombres.
Dicho esto, busquemos soluciones...¿donde buscamos cuando por cultura, por amor, por ideología estás con esta persona que mes a mes sufre y hace sufrir por su estado?
Dificil solución.
Hace unos meses, un personaje me decía, "cuando sucede esto, me voy, desaparezco unos días, porque si me quedo, la relación muere".
Drástica solución, pero desde luego práctica.
De todos y todas es sabido, que culturalmente es inaceptable, así que sigamos buscando otra..... pienso...
Ya he dejado de pensar y no encuentro ninguna más que la idea de este señor o aguantar el tirón como mejor se pueda, porqué guste o no guste a las mujeres, es lo que la mayoría de hombres hacen, aguantar como pueden y ponerse a prueba mes a mes.
Ahora si digo, que los cambios de humor de un hombre, un estado de tristeza, de aburrimiento, de decaimiento no se considera igual que un perido, no lo es, pero así somos a veces y tenemos dentro de nuestra simple cabeza periodos, días, horas que no nos aguanta ni nuestra madre, asi que me imagino que una por otra o volvermos a la idea del personaje???...
Siento las faltas de ortografía, pero hoy, es uno de esos días que parece que yo soy el que tiene el periodo y como irracional que puedo llegar a ser, me importa poco ahora tener errores de este tipo.

Digo yo que por algo lo llaman la guerra de los sexos.

Paciencia y al toro, que vienen dobladas.

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