Basicamente
un ataque de rabia. Rabia que ya no es desconocida por mí, pero que hacía mucho
que no me daba la bienvenida. Rabia por no ser parte de este mundo. Por no
sentirlo. Por no vivirlo.
Esto es como una
espera agónica, en un lugar donde no me encuentro bien, pero ¿en algún lugar
encontraré mi sitio?.
Lo peor, que es
una espera sin saber muy bien que esperar.
Sé lo que busco y
lo que sueño, aunque cierto que hay una falta de ilusión por no querer caer en
unas trampas en la que alguna vez ya caí. Muchas situaciones serán
parecidas, pues ya están vividas, ya las conozco y sé cómo son y lo que te
piden a cambio. Sé que es necesario y de algo debe servir la experiencia y eso me anima
todavía a seguir en este mi camino.
Muchas veces me
gustaría estar fuera de este mundo y esto indica que tengo un malestar interno.
No soy extraterrestre, aunque me gustaría, así que debo seguir viviendo en este
mundo que me ha tocado vivir, como todos.
Culpar al mundo, a los demás, es sinónimo de que no acepto del todo la
vida tal como es. Esto es un problema.
Me gustaría ser
más irresponsable y me gustaría que situaciones de la vida no fueran como son,
pero soy consciente que soy lo que aprendí y debo aceptar vivir con ello. Es así.
Eso o acabaré solo y amargado, aunque ¿eso no me hará entender mejor la vida?
Agota ver los problemas
de los demás y que no hagan nada para buscar soluciones y de alguna manera los
hago sentir como míos. Tonto de remate.
En la vida
estamos para aprender y parece que muchas personas solo quieren vivir como en
una telenovela. Quizás esa es la vida bien leída y soy yo quien vive realmente
en otro planeta.
Si hoy no tengo problemas,
más que los míos propios, es porque durante muchos años he puesto empeño en
ello. Muchas ganas e ilusión. A veces no sabía porque lo hacía, pero avanzaba,
haciendo lo que en teoría está bien, aceptando las normas de juego impuestas
por la sociedad que me toco vivir. Hoy me encuentro
en más normas, diferentes a las de mi educación, con pocas ganas de aceptarlas,
ni ilusión por dejarlas entrar en mí.
Ya pasé por
muchas de ellas, como la de aprender a volar solo, sin familia, sin amigos.
Ellos están, siempre han estado, soy muy afortunado por ello, pero yo hablo de
volar solo y sin motor que te sostenga.
El volar es una práctica que se debe hacer en solitario, aunque conlleve
muchas caídas en picado. Otra decisión sería engañarse y vivir una vida
impuesta y eso, no puede hacer feliz a nadie , ya que cada uno somos parte de
todo, pero al final somos uno solo y estamos solos.
Cuantas veces me
han dicho que lo mio era un error, que lo que hacía era huir y hasta en ciertos
momentos me hicieron dudar. Ahora sé que no era ninguna huida, era una
necesidad de poder romper conmigo, romper los miedos y saber que hay vida más
allá de lo impuesto. Solo tuve que
buscarla dentro de mí y bingo, ahí estaba. Así fue.
Me gustaría saber
lo que sé hoy, pero hace 20 años, pero todo, como sigo es un aprendizaje y lo
que me toca, como a todos, es seguir aprendiendo. Así es.
Muchas veces me
han hecho sentirme mal porque en teoría “no tener problemas”. Hasta dicen que
tengo mucha suerte. Pero seguramente, la suerte se busca y luego decides que
hacer con ella. Dejándote llevar,
sin timón, sin saber muy bien que buscas, sin ni si quiera preguntártelo es
difícil que llegue esa suerte y si lo hace, es más que posible que la
desperdiciemos.
Quizás por eso
nos metemos en problemas a donde nos podemos agarrar y excusarnos por no saber
nada de nosotros mismos, de nuestras necesidades. Eso sí es una huida y eso, si es que no se convierte en una derrota.
Dejarte llevar
hacía esos problemas es lo más fácil, normal, todo parece que te empuja a ello.
No es necesario ser más fuerte o más débil, solo hay que preguntarse ¿Por qué? Y
¿A dónde?.
Estas situaciones
nos provoca conformarnos con poco y dejar las ilusiones olvidadas. Creo que a
muchos, según pasan los años se les va difuminando los sueños, se pierden, ni
sabemos que los teníamos y aceptamos lo que tenemos como algo normal “es lo que
me ha tocado” diría un budista.
Todos podemos
buscar algo de nuestros sueños y permitir perderlos es un grave error. Da igual
de donde vengas, siempre se pueden buscar. Para ello, debemos seguir teniendo
el mismo corazón e ilusión que un adolescente y la cabeza en su sitio por
nuestra experiencia. Eso te empuja a tener mucha voluntad, esfuerzo, energía positiva,
constancia y a veces sufrimiento. Y digo sufrimiento, porque este no debe
vencer nunca nuestros sueños. Valentía y falta de respeto al miedo. Así es.
En el lugar donde
vivo hoy, la gente se excusa en cualquier cosa y no se adelanta nunca a nada,
se dejan llevar, viviendo al día, sin más. Como en casi todas partes, seguro.
Luego llega el problema o la situación supuestamente no esperada y a correr sin
saber muy bien que camino tomar.
No podemos controlar
nada, ni si quiera que pasará hoy, pero si podemos aprender para evitar que se
repitan las carreras absurdas y dejamos, que las que vengan, sean una novedad y
sigamos aprendiendo de ellas.
Hoy, con mi rabia
me quedo solo, pero ¿no es donde mejor se está?. Que cada individuo marque su
vida.
Tengo mi verdad,
como cada uno tiene la suya. Sé que algo hago mal para sentir esa rabia que no
es la mía, pero la siento como si lo fuera o quizás, con mi error, soy yo quien
no aprende y no se deja llevar.
Somos solo
pasajeros en el tiempo, pero vivimos como si fuéramos inmortales y se nos
olvidan los sueños, esos que nos hacen vivir con ilusión, que nos hacen cargar
las pilas todos los días, que nos obligan a reflexionar y nos empuja a seguir.
No los perdamos,
son nuestros, son reales y que no nos de miedo buscarlos, están ahí.
Así lo pienso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario