lunes, 17 de octubre de 2011

Vendetta

Seguramente todo animal racional viviente ha sufrido la sensación de querer vengarse de alguien y posiblemente algunos han logrado su supuesto desahogo en nombre de “vendetta”, aunque igual me equivoco y son muchos los vengadores.
Pero eso no viene a cuento. La venganza en sí es el tema.
Pienso en parejas que se han aplicado unos bonitos cuernos.
Pienso en aquel amigo al que te pidió algo con intención de devolvértelo y el tiempo pasa.
Pienso en aquel socio que te engaño.
Pienso en aquella amiga a la que le depositaste un secreto y lo difundió.
Todos hemos pasado por actos en los que nos hubiera gustado devolver de una u otra manera el tortazo. Bueno, por duplicado.
Pero de lo que quiero hablar no es de estas situaciones que siendo importantes en su momento y aun mereciendo venganza, la vida ha seguido ya que físicamente, mentalmente, estás bien y sigues caminando. Estás son pequeñas cosas de la vida nada humana, así somos.
Quiero pensar en las grandes injusticias que se quedan sin esa venganza. Muchas de ellas provocadas por la propia sociedad de las que somos participes, como el hambre, la desigualdad, la pobreza, guerras….estas tienen solución si los humanos fuéramos humanos.
Otras son la propia justicia la que se encarga de la injusticia. No hace mucho leí que un ladronzuelo de Barcelona tenía más de 140 causas pendientes de robo ¿Por qué? No pienso solo en su vendetta si no en el daño moral que seguramente ha provocado en muchas de sus víctimas, pero esa justicia no ejerce de justiciero.
Y ahora llego donde quería llegar. ¿Si un violador es siempre reincidente que se debe hacer con él?
Recuerdo conversaciones con mi padre. Siempre decía que al ladrón lo mejor es cortarte un dedo, luego otro, la mano… y que así pararía. Yo le decía que teníamos que entender su situación, seguramente las pocas posibilidades que ha tenido, de su ambiente y que un castigo así sería terrible.
Hoy, ya no pienso igual y me acerco más a la postura dictatorial de mi padre y no me siento mal por ello, al contrario, cuando pienso en algún caso supero su crueldad.
¿Qué haces si un ladrón mata a tu hermano? ¿Qué hacemos si tu madre muere en un atentado? ¿Qué pasa si violan a tu hija?
La justicia como decía antes no hace gran cosa. Solo se ajusta a sus propias necesidades y a sus valores. La sociedad tampoco se mueve mucho, cierra los ojos y piensa que como “no me ha pasado en mí”. Entonces se recluye en su miedo y toma decisiones como poner más rejas, no salir a la calle o mirar hacia otro lado. Se entiende.
Así que volvemos a la necesidad de vengarse. ¿Es necesario? ¿Se alivia el dolor provocado? Seguramente no, pero joder, que gusto debes quedarte aunque sea por unos segundos.
La persona que es capaz de matar, no debe vivir.
La persona que es capaz de dañar física o mentalmente a otra, debe recibir cuanto menos el doble del horror ocasionado.
La persona que es capaz de violar, debe ser violada, castrado y marcado para siempre.
Si hoy violaran, maltrataran o mataran a un ser querido, me vengaría sin dudas. La venganza es y será algo necesario y no me sirve eso de que el dolor quedará de todas formas. Me gusta más un clavo quita otro clavo o un simple, “ESTE HIJO DE PUTA YA NO LO VOLVERÁ A HACER”.
Entiendo que cada caso es un mundo, pero de los que yo hablo nunca hay excusas.
VENDETTA.

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